jueves, 16 de mayo de 2013

Voluptuoso destino



“El fin supremo del hombre es la felicidad” (Aristóteles, 2005). El ser humano ha buscado constantemente dar respuesta al sentido de su vida, al porqué de su existencia. La historia registra que se han dado diferentes contestaciones y cada una de ellas ha brindado un aporte importante para entender la existencia. Quisiera en el presente ensayo dar una aportación a esta interrogante desde el pensamiento de Ortega y Gasset y con ello también intentar responder: ¿qué es filosofía? Por ello deseo presentar que la filosofía es vivir en voluptuosidad.
Para iniciar entraremos a conocer en qué sentido la filosofía es vivir, o como lo explica Ortega y Gasset un vivirse. A este respecto entendemos que se trata de un reconocimiento de lo que soy y del mundo. Es una unión entre mi vida y el mundo. Es imposible separar mi existencia de la del mundo. No importa si entiendo el mundo como aquello que pienso y por ello existe o que existe y por lo tanto lo pienso. Lo verdaderamente incisivo es el hecho que vivir es una unión entre mi ser sujeto y el mundo que me afecta, que por la interacción con él tiene repercusiones en mi. En otras palabras se trata de encontrarme a mí mismo dentro del total de mi entorno y todas sus implicaciones. Como lo diría ortega y Gasset:
Y vivirse es hallarse cada cual a sí mismo en un ámbito de temas, de asuntos que le afectan. Así, sin saber cómo, la vida se encuentra a sí misma a la vez que descubre el mundo (1983: 120, 12-14).
Una vez adentrados en el vivir nos resulta deducible el reconocimiento de la libertad del ser humano. Le es inherente la decisión de qué va a ser y por ello su ser consiste en lo que puede llegar a ser, en sus posibilidades, en su futuro. Un poema de Barral publicado en La Prensa, enuncia esta idea acerca del futuro: "En resumidas cuentas / solo nos va quedando el mañana; / yo levanto mi copa / por ese día que no llega nunca / pero que es lo único / de lo que realmente disponemos" (2012: 6). Descubrimos entonces que aquello llamado destino, es la utilización de la libertad del hombre para guiar su vida. Se trata por lo tanto de encauzar el río de la vida; de lo que se está seguro es que avanzará, y nuestra posibilidad es marcarle el camino. Lo que intento expresar es que el hombre tiene un destino, la felicidad, y que es la libertad quien le permite vivirse en ella.
Comprendiendo la libertad del hombre en el vivirse, es preciso adentrarse en el sentido de felicidad que envuelve su vida. La voluptuosidad, como lo llama Ortega y Gasset es según la Real Academia Española: "Complacencia en los deleites sensuales" (2001: voluptuosidad). Se trata de la vivencia voluntaria y libre de una «delicia», de el seguimiento de aquello que me plenifica y por lo tanto que me causa placer. Ortega y Gasset expresará: "Y todo ser es feliz cuando cumple su destino, es decir, cuando sigue la pendiente de su inclinación, de su esencial necesidad, cuando se realiza, cuando está siendo lo que en verdad es" (Ortega y Gasset, 1983: 68, 7-10). Dirigiendo esta idea al pensamiento inicial, se puede decir que la filosofía es un vivirse libre y conscientemente en busca de la felicidad.
Finalmente el camino recorrido en este ensayo nos ha dirigido a poder decir que filosofía es vivirse. Pero ese vivirse implica el reconocimiento de la libertad del ser humano y con ello de todas sus posibilidades. En ese punto alcanza especial importancia el destino de felicidad que es inherente al hombre y le permite vivir en voluptuosidad.
  
Referencias
Aristóteles. (2005). Moral a Nicómaco. Recuperado el 25 de abril del 2012, de http://www.filosofia.org/cla/ari/azc01006.htm
Ortega y Gasset, J. (1983). ¿Qué es filosofía? En C. Sosa. (comp.). (2012). Compendio MTI 2012: Lecturas, guías y documentos básicos para la asignatura Métodos del Trabajo Intelectual. (pp. 67-123). Managua: s/e.
Parra, N. (2012, 24 de abril). Regala poemas por discursos. La Prensa, p. 6.

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